¿Sabes cuáles son los principales tipos de mordida que existen?

¿Tienes dolores de cabeza o mandíbula? ¿Notas dificultad al masticar? ¿Te cuesta mantener tu dentadura limpia pese a lavarte los dientes con asiduidad? Entonces es posible que tu boca trate de comunicarte algo.

En Clínica ZEO queremos ayudarte a solucionar todos y cada uno de estos problemas. Y es que, quizá no lo sepas, pero la causa de tus males podría residir en tus dientes.

Trabajamos para sacar tu mejor sonrisa, por dentro y por fuera. Porque en Clínica ZEO estamos convencidos de que nuestra salud, ya sea bucal o general, está directamente conectada con nuestras emociones. 

En este artículo haremos un repaso de los tipos de mordida que existen y los obstáculos que pueden acarrear en tu día a día, tanto física como anímicamente. 

 

Tipos de mordida y principales problemas:

  • Sobremordida. Sucede cuando los dientes superiores sobresalen en exceso, superponiéndose a los inferiores y causando solapamiento al morder. En los casos más graves, pueden llegar a cubrirse por completo. Puede ocasionar problemas como el bruxismo, el apiñamiento dental o el desgaste de dientes, además de una mayor dificultad de higiene.
  • Submordida. Al contrario que ocurre en la sobremordida, en este caso los dientes inferiores son los que se posicionan por delante de los superiores. A menudo se relaciona con el prognatismo mandibular. Este concepto se refiere a aquellos casos en los que la mandíbula inferior sobresale más de lo normal.
  • Mordida cruzada. En este caso, existe una relación incorrecta entre el maxilar superior y la mandíbula, provocando un desencaje asimétrico facial. Del mismo modo, algunas piezas dentales superiores quedan posicionadas por detrás de las inferiores. Esto puede provocar desgaste dental, bruxismo, fracturas dentales y dolores de cabeza, cuello o problemas de articulación.
  • Mordida abierta. Ocurre cuando las piezas superiores e inferiores no llegan a unirse. Podemos hablar de mordida abierta anterior, cuando afecta a los incisivos; mordida abierta posterior, en el caso de los molares; o mordida abierta completa, cuando únicamente se tocan las piezas de detrás. Puede comportar problemas de dicción y estéticos, además de dificultad en la articulación de la mandíbula.
  • Diastema o dientes separados. Suele ser frecuente en el caso de los incisivos, aunque también puede darse en el resto. En este último supuesto, además de la cuestión estética, se corre el riesgo de sufrir enfermedades de tipo gingival.
  • Protusión dental. Conocida también como “dientes de conejo”. Se trata de aquellos casos en que los incisivos superiores se encuentran por delante de los dientes inferiores de forma exagerada, provocando que la persona no pueda cerrar los labios por completo. En consecuencia, acarrea problemas a la hora de masticar, además de alteración en la forma facial y posibles alteraciones respiratorias.

Si crees que alguno de estos problemas podría ser el tuyo o necesitas asesoramiento personalizado, no dudes en concertar una consulta gratuita por teleconferencia o chat, llamando al 916 314 136 o al 625 411 215.

 

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